San Mateo en la Historia Año 1 Publicación 3
31 de Mayo 2024
San Mateo en la Historia
San Mateo: De Pueblo de Doctrina a espacio agrícola de importancia socioeconómica, siglos XVII e inicio del XIX del libro "La sucesión de Bolívar y la propiedad de la tierra en San Mateo, 1593 - 1877" de Luis Ramón Mendoza, Editorial La espada Rota, Ediciones Mateo de Oroguaipur, Fundación Cantarrana y Delicatesses Moncheff. (Corrección Víctor Ángel Rivero).
San Mateo: De Pueblo de Doctrina a espacio agrícola de importancia socioeconómica, siglos XVII e inicio del XIX
En esta dinámica de la tenencia de la tierra y la formacion de unidades agrícolas (haciendas), surge San Mateo, como un pueblo de doctrina. Dicho espacio lleva el nombre en honor al evangelista Apostol San Mateo y su oficialización colonial se gestó el 30 de noviembre de 1620, y de esta manera se inició un proceso de cristianización simultánea (hacienda-iglesia catolica) Vale decir, que esta fue la génesis administrativa-religiosa colonial de esta micro-región ubicada en los Valles de Aragua.
Independientemente del hecho historico antes citado, es oportuno señalar que los primeros ocupantes de estos territorios, fueron nuestros aborígenes quienes vivían en armonía con la naturaleza y su cosmovisión, con relaciones sociales de producción comunitaria e igualitaria; y una estructura jerárquica cacical, de acuerdo al potencial de liderazgo social en su comunidad. En este sentido:
"Las tierras de Aragua estaban pobladas en los tiempos prehispánicos por los integrantes de dos grandes áreas culturales indígenas: lo de la Costa Caribe y Ciparicotos y los Arawuacos Occidentales (...) Los que formaban el area de la Costa Caribe practicaban la agricultura, la caza y la recolección. Por lo que se refiere a la agricultura sembraban el maíz y la yuca. Con la yuca hacían casabe y de dicho maíz, obtenían las bebidas alcohólicas. Su arma era la macana y conocían la técnica para hacer ponzoñas. Dormían en hamacas de algodón. Los de la Costa y tambien presumiblemente los que habitaban cerca del Lago de Valencia, construían canoas. Solían vivir en grandes casas circulares. Este grupo cultural habitaba el norte de las tierras que hoy integran a Aragua". 17
Justo es, en este tiempo, que reconozcamos y valoremos a nuestros antepasados aborígenes, como una forma de arraigarnos a la tierra madre, donde cabe afirmar que el pueblo se funda a si mismo.
Aspectos geográficos de San Mateo
San Mateo, está situado en el centro de los Valles de Aragua, en la unidad geográfica denominada depresión del lago de Valencia, en la orilla norte del rio Aragua, a una altura de 500 mts sobre el nivel del mar. Hoy es capital del Municipio Bolivar, el cual posee 54 km2, representando esa extensión el 0,68% de los 7.930 km2 de la superficie total del Estado Aragua, predominando, en el aspecto físico, 36 km2 de terrenos montañosos y 18 km2 de terrenos planos. Sobresale en este marco geográfico local, su variedad hidrográfica, como: el paso del río Aragua, en sentido este a oeste, la quebrada de Pipe, que nace en el lado norte del pueblo y atraviesa el mismo hasta el sur, siendo afluente del río Aragua, y las menores quebradas de Orope. La Curía, la de Topo, entre otras.
San Mateo, espacio agrícola de importancia socioeconómica, siglos XVII-XIX
Volviendo al tema de la Encomienda, San Mateo, para el 28 de Agosto de 1690 contaba con tres Encomiendas, a saber:
1. Maestro de Campo Juan de Liendo, en primera vida.
2. Capitán Luis de Bolívar, en segunda vida.
3. Manuel Arias Altamirano, en segunda vida En referencia al Encomendero Liendo, este representaba la de mayor importancia local para la época, como un indicador a la misma, lo observamos cuantitativamente al tener 341 indígenas encomendados, mientras que las dos restantes, Bolívar y Arias Altamirano, poseían 15 indígenas respectivamente (18) Además:
"el Maestre de Campo Juan de Liendo, poseía el único trapiche que existía entre los pueblos de San Mateo y Cagua en el año 1678. Contaba con todo los implementos: tierras, esclavos, herramientas. Esta es la primera noticia que se tiene de "El Palmar" como plantación azucarera". 19
Observamos en la anterior referencia algunos elementos a detallar, cómo: la incorporación de la mano de obra esclava y la transformación en la producción de la caña de azúcar; a través del trapiche. Ahora bien, es oportuno destacar que esta Encomienda y su cadena de titularidad de la tierra desde aquella época hasta la actualidad, de ser la de mayor trascendencia socioeconómica en San Mateo y la región aragüeña. En este sentido, la hacienda El Palmar, nació como Encomienda y fue cambiando de propietarios, como se muestra en parte del siguiente documento mercantil.
"Don Antonio Montes de Oca vecino del pueblo de La Victoria y residente en esta capital ante usted, como mejor proceda en dueño y parezco y dige que por muerte de Don Miguel de Aristeguieta y su mujer Doña Josefa María Blanco quedó a sus herederos en la jurisdicción del pueblo de San Mateo, Valles de Aragua, una hacienda de caña nombrada El Palmar y otra de la misma especie nombrada el Trapichito, ambas contiguas y en un mismo paño de tierras. En la división que hicieron los herederos de estas haciendas les cupo a doña Teresa y a doña Belen Aristeguieta en sus partes legítimas la hacienda nombrada el Trapichito que me bendieron por escritura pública otorgada ante el presente Escribano y con especificación pralijas de los terrenos de su pertenencia, la otra nombrada El Palmar la bendieron a Don Juan Nepomuceno Rivas y este las cedió a sus hermanos don Jose Felix y don Antonio José Rivas y ultimamente quedo dueño de ella el Antonio José".20
Antonio José fue el noveno de los once hermanos Ribas y Herrera, quién se casó con María Ignacia Palacios y Blanco y tuvieron por hijos a María de la Concepción Ribas y Palacios, que murió sin sucesión y a Francisca Gregoria, que se casó con Gustavo Julio Vollmer. 21
Los Ribas al igual que los Bolívar y otros, pertenecieron al sector social de los mantuanos, fueron propietarios de grandes extensiones de tierras en los Valles de Aragua, y jugaron roles protagónicos en la dinámica agrícola de la época. En referencia a la sucesion Vollmer, estos como propietarios de la hacien da El Palmar, data desde 1830 hasta la actualidad. Sin embargo, es pertinente destacar que la propiedad de la tierra en este sector ha tenido sus demandas en torno al carácter de su titularidad. Al respecto, el 8 de marzo de 1709, se inició por el derecho a la tierra de nuestros ancestros aborígenes de San Mateo, una acción contenciosa originada por un indígena nacido en este pueblo en 1678, llamado, Mateo de Oroguaipur, quien para entonces era el Cacique Principal.
"Diego Francisco de la Cruz Alarcón, Abogado de la Real Audiencia, protector general de los indios de esta Provincia, en nosotros y en nombre de Don Matheo de Oroguaypuro cacique Principal de los indios del pueblo de San Matheo------------situada en los Valles de Aragua y por los demás indios de dicho pueblo como más aya lugar por dijo y por el mejor que puedo y deseo y mi perjuicio de otro cualquier que les competa paresco ante Vuestra y digo que dichos indios de dicho pueblo por más de diez, veinte, treinta, cuarenta años y de------------ tiempo de esta parte que están y han estado labrando y sembrando las tierras de vega y montañas------------ las tierras por una razón, se alla los pobres indios sin tierras en que labrar por quien siento claro y a sentado que se las han usurpado porque al --------------- que se fundo dicho pueblo presentan se le señalaron tierras en que labrarlas para sustentarse y a su mujer y sus hijos, según establecido, por que dijo y que con tal en diferentes ------------ a que se dieron al de la conquista a los encomenderos que solamente se les dió las encomiendas y las tierras y siendo encomenderos y que ----------- y no aun siendo lo hecho se declararan tocar y pertenecer a dichos indios por la legen concedida por ley Real, que... Don Matheo de Oroguipur. Marzo de 1709." 22
Esta lucha continuó por el resto del siglo XVIII y parte del XIX. No obstante, la correlación de fuerzas siempre fue contraria a las aspiraciones de los aborígenes que mantuvieron sus reclamos, aunque hubiesen sufrido un proceso de asimilación y criollización en el sentido de abandonar prácticas culturales propias y asumir las del invasor y sus descendientes, aunque sincréticamente
Vemos entonces a la presencia indígena con sus luchas, saberes y querencias, como contra parte de la presencia española en San Mateo, donde Mateo de Oroguaipur, como expresión de dignidad del pasado ejemplo en el presente y para el futuro, esperamos que su legado no se pierda.
Al igual que la presencia indígena y española en San Mateo, recordemos que las unidades económicas existentes (haciendas), ameritaron la mano de obra esclava de africanos y sus descendientes, siendo el caso de la citada hacienda El Palmar, que para el año 1678 ya poseía mano de obra esclava. Cabe destacar que esta población explotada también libro luchas libertarias, e incluso la vemos incorporadas en la lucha independentista, alistarse tanto en el bando realista como en el republicano, fenómeno social que se observa y acentúa fundamentalmente en los años 1813 y 1814.
El proceso de la propiedad de la tierra en San Mateo, se consolida a partir del siglo XVIII, recordemos que en el año 1718 fue abolido el régimen colonial de la encomienda y la hacienda pasó a ser la unidad de producción agrícola centralizadora de las funciones sociales y económicas, entre otras. Es el caso de la citada hacienda El Palmar, que para 1758 fue la propiedad de mayor valor socioeconómico de la familia mantuana Xerez de Aristeguieta. Un indicador de la misma, es que para el año 1781 tuvo 122 esclavos a sus servicios.23
Otra muestra socioeconómica del San Mateo a finales del siglo XVIII, lo representa que para 1786, tenía 5 trapiches y una población de 463 esclavos, significando el 19,58% de la población total que era para aquel entonces de 2.364 habitantes. Vale decir también, que este pueblo recibió la visita pastoral de dos altos prelados, los arzobispos Diego Antonio Diez Madroñero (27 de marzo de 1765) y Mariano Martí (23 de junio de 1781). Ambos dieron referencias escritas de sus visitas. En cuanto al Obispo Martí, observemos parte de su informe.
"Este pueblo (San Mateo) es sano...sus tierras, producen maíz, yuca, frijoles, cacao, caña dulce, ñames, plátanos, tabaco y cuanto se siembra.. Este pueblo consta de unas dos mil almas, y los indios aún no llegan a trescientos y los demás son blancos, negros, mulatos, zambos y de toda especies de personas". 24
La población señalada por Martí las pudimos corroborar a través de las Matrículas Parroquiales, donde se observa que esta población mantiene esas cifras por el resto de siglo XVIII e inicio del siglo XIX. También se comprueba en el año 1800, cuando el científico alemán Alejandro de Humboldt, visitó III a San Mateo. En su reconocida obra historiográfica, Viajes a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente, nos da detalles de su visita; al señalar que tenia 338 casas y 2.253 habitantes. Además, la existencia de molinos hidráulicos para moler la caña de azúcar, y la producción de 4.000 quintales de trigo en La Victoria y San Mateo; sobre esto último, Humboldt, afirmó... "el cultivo de la caña de azúcar es más productiva en los Valles de Aragua que el de los cereales"
Los aspectos socioeconómicos anteriormente señalados nos permiten aseverar, que San Mateo, durante el siglo XVIII y la primera década del siglo XIX tuvo una economía y población estable y sostenida. Esta dinámica como tal, se debe a la diversificación de sus rubros agrícolas, producto de la fertilidad de sus tierras y su variedad hidrográfica, así como también, al papel jugado por la hacienda como unidad de producción. Estos recursos naturales y humanos, hacen de San Mateo, para aquel entonces, un espacio agrícola de interés socioeconómico local, regional y nacional.
Andrés Martínez
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